Dónde colocar fregadero, lavavajillas y lavadora según los desagües

En una cocina los muebles se pueden mover casi sin límite. Los desagües, no: todo tiene que caer por gravedad hasta la bajante del edificio.
La sección HS 5 del Código Técnico fija las reglas que condicionan la distribución:
- Fregadero: con sifón individual, a 4,00 m de la bajante como máximo y con pendiente entre el 2,5 y el 5 %.
- Lavavajillas y lavadora: su desagüe tiene que llevar sifón individual, igual que el fregadero.
- Rebosadero: el fregadero debe tenerlo.
- Sin desagües enfrentados que acometan a una misma tubería.
- Sin bombeo: salvo en instalaciones temporales, la norma pide evitar los desagües bombeados.
Con esas cifras se entiende el problema de las islas. Un fregadero a cuatro metros necesita que el tubo baje unos diez centímetros en ese recorrido, y ese hueco tiene que existir bajo el pavimento o dentro de un zócalo. Si no cabe, la isla se queda sin fregadero o se acerca a la bajante.
Si tu fregadero actual se atasca a menudo, revisa antes cómo desatascar el fregadero: te ayudará a explicar dónde se queda el agua.
Tomas de agua de la cocina: llaves, presión y material
La cocina es un cuarto húmedo para el Código Técnico, así que su instalación sigue las mismas exigencias de la HS 4 que un baño.
- La derivación que llega a la cocina es independiente y lleva llave de corte de agua fría y de agua caliente.
- Cada aparato tiene su propia llave: fregadero, lavavajillas, lavadora y calentador o caldera si están en la cocina.
- La presión en los grifos comunes no baja de 100 kPa y en ningún punto supera 500 kPa. Para calentadores y fluxores el mínimo sube a 150 kPa.
En la práctica, las tomas del lavavajillas y de la lavadora se dejan con llave de escuadra accesible desde el mueble. Si mañana falla una manguera, se cierra solo ese aparato y la casa sigue con agua.
El material habitual es multicapa o PEX, con tubo corrugado donde vaya empotrado. Si al desmontar aparecen tramos de plomo o de galvanizado, lo razonable es renovar la instalación desde la llave general. Lo explicamos con detalle en instalaciones de fontanería.
La toma de gas en una reforma: quién puede modificarla

La parte de gas de una cocina tiene su propio reglamento. El Real Decreto 919/2006 establece que las instalaciones de gas las ejecutan empresas instaladoras habilitadas. Son las que montan, reparan, mantienen y controlan instalaciones de gas tras presentar su declaración responsable.
Eso afecta a cualquier cambio de la toma dentro de la reforma:
- Mover la placa de gas a otro sitio o alargar la tubería.
- Anular la toma porque pasas a inducción.
- Cambiar de sitio la caldera o el calentador de gas.
La parte de gas la ejecuta quien tenga esa habilitación, aunque el resto de la cocina lo haga otro oficio. Si tu reforma lo necesita, te lo decimos por teléfono antes de ir y lo coordinamos en el calendario de la obra.
Además, las instalaciones de gas canalizado pasan una inspección periódica cada cinco años, hecha por instalador habilitado. Revisa la estanquidad, la combustión de los aparatos, la ventilación y la evacuación de humos. Las anomalías que detecte las corrige el titular.
Si la caldera está en la cocina y conviene cambiarla aprovechando la obra, lo tienes en instalación de calderas.
Cocinas antiguas de Madrid: plomo, galvanizado y bajantes de fibrocemento
Al desmontar una cocina de hace cuarenta o cincuenta años suelen salir tres cosas: tubería de galvanizado bajo el fregadero, algún tramo de plomo y un desagüe que llega a una bajante antigua.
La edad del parque explica por qué. En el panel municipal de 2025, varios barrios tienen un año medio de construcción residencial en los sesenta: Moscardó, en Usera, 1962; Puerta del Ángel, en Latina, 1964; San Diego, en Puente de Vallecas, 1965. Madrid Salud recuerda que el plomo fue muy utilizado antes de 1980.
Si la obra repara la instalación, el plomo se sustituye: lo exige el Real Decreto 3/2023 para cualquier instalación existente en obras de reparación o reconstrucción.
La bajante es otra historia. Es un elemento común y, en edificios de esa época, puede ser de fibrocemento. Si hay que retirar un tramo con amianto, el Real Decreto 396/2006 exige una empresa inscrita en el RERA con su plan de trabajo. Lo que sí hacemos es conectar el desagüe nuevo al punto que la comunidad haya dejado en condiciones.
Permisos del Ayuntamiento y boletines en una reforma de cocina

En Madrid el trámite urbanístico depende del alcance. La Ordenanza 6/2022 de Licencias y Declaraciones Responsables Urbanísticas excluye de control municipal cambiar acabados interiores de una sola vivienda, si el edificio no está protegido. También excluye renovar instalaciones en la misma posición y con dimensiones similares.
Una cocina que cambia muebles, encimera, azulejos y tomas en su sitio suele quedar ahí. Si abres la cocina al salón tirando un tabique, cambias la distribución o el edificio está protegido, ya no. Consúltalo con tu técnico o en la sede electrónica del Ayuntamiento antes de fijar fechas.
Hay un matiz útil de la misma ordenanza. El control municipal de instalaciones especializadas se limita a comprobar que existen cuando sus certificados o boletines corresponden a otra Administración. El papel del Ayuntamiento no sustituye a la documentación del gas, que sigue su propio reglamento.
Aunque la obra no necesite trámite, sacar escombros y colocar un contenedor en la calle requieren sus propias autorizaciones.
Precio de mercado y cómo preparamos el presupuesto
Según Cronoshare, una reforma de cocina en Madrid oscila en 2026 entre 4.000 y 15.000 €, o entre 700 y 1.500 €/m². Dentro de esa cifra, la partida de fontanería se sitúa entre 700 y 1.000 €. Lo que más la mueve es cambiar de sitio el fregadero y tener que renovar tubería antigua.
Un caso típico: cocina de un piso de los años sesenta con fregadero bajo la ventana, lavadora en la galería y calentador de gas en la pared. La familia quiere lavavajillas y placa de inducción. Se renuevan tomas con llave para cada aparato, se hace sitio al desagüe del lavavajillas y el calentador se estudia aparte con un instalador de gas.
Así se prepara el presupuesto de la fontanería:
- Nos mandas por el formulario el plano o las medidas de la cocina actual y la distribución que quieres.
- En la visita localizamos la bajante, medimos distancias y vemos qué material tienen las tuberías.
- Recibes el presupuesto por partidas y el orden en que entra cada oficio, para que el montador de muebles llegue con las tomas hechas.
Si el baño también entra en obra, coordinar las dos obras evita cortar el agua dos veces: tienes los detalles en reformas de baños.

























