Cómo reconocer una tubería de plomo o de hierro galvanizado

En la mayoría de pisos basta con mirar tres sitios: el tramo que sale del contador, la llegada al fregadero y la entrada al calentador o a la caldera.
- Plomo: tubo gris mate y blando, con curvas suaves en lugar de codos y uniones abultadas. Si se raspa con una llave, brilla plateado. No lo atrae un imán.
- Hierro galvanizado: tubo gris más duro, con roscas, codos y manguitos. Lo atrae un imán y con los años muestra óxido en las uniones.
- Cobre: color rojizo o marrón oscuro, con soldaduras finas.
- Multicapa o PEX: tubo plástico con racores prensados o de compresión.
Es frecuente encontrar mezclas: cobre en la cocina, galvanizado en el pasillo y un último tramo de plomo junto al contador. Lo que decide la obra es el tramo más antiguo, porque condiciona el agua que llega a todos los grifos.
Qué obliga a cambiar el plomo según el Real Decreto 3/2023
El Real Decreto 3/2023, que regula el agua de consumo, prohíbe instalar tuberías con plomo o cualquier pieza con plomo en contacto con el agua. Para lo ya instalado distingue tres situaciones:
- Edificios públicos o comerciales y pisos en alquiler: sus titulares deben sustituirlas en función del riesgo y siempre antes del 2 de enero de 2030, cuando sea técnica y económicamente factible.
- Cualquier instalación existente: la sustitución se hace en todo caso cuando hay obras de reparación o reconstrucción.
- Nuevo límite: desde el 2 de enero de 2035 el agua de consumo tiene que cumplir un valor de 5 µg/L de plomo.
El agua sale bien del Canal: en su análisis de 2025, el plomo en la red quedó por debajo de 2,5 µg/L. El riesgo está en el último tramo, el que va por dentro del edificio, y crece cuando el agua pasa horas parada en él.
Un propietario que vive en su piso no tiene fecha límite. Pero si abre la cocina o el baño para reparar la instalación, el plomo de esa parte se cambia.
Multicapa, PEX o cobre: con qué se renueva y cómo se comprueba

Los tres materiales están admitidos para agua de consumo. La elección depende del recorrido y de lo que se quiera picar.
- Multicapa: tubo con alma de aluminio que mantiene la forma al doblarlo. Es el más habitual al renovar un piso.
- PEX: polietileno reticulado y flexible, práctico para pasar dentro de tubo corrugado y cambiarlo después sin romper.
- Cobre: buena opción para tramos vistos y salas de calderas.
Si se renueva por partes, hay una regla del Código Técnico que no se puede saltar. La sección HS 4 prohíbe colocar cobre antes del acero galvanizado en el sentido de circulación del agua, porque acelera la perforación del galvanizado.
La misma sección fija cómo queda una vivienda. Cada derivación a baño o cocina lleva su propia llave de corte, de fría y de caliente, y cada aparato la suya. La presión en los grifos comunes no debe bajar de 100 kPa ni superar 500 kPa en ningún punto.
Antes de cerrar rozas se hace la prueba de resistencia mecánica y estanquidad que exige la HS 4, con los tubos a la vista. Se llena, se purga el aire, se sube la presión con bomba y manómetro, y se repite con la grifería conectada. En locales el proceso es igual, con los caudales calculados para su uso real.
Montantes y batería de contadores: qué es tuyo, de la comunidad y del Canal
Saber de quién es cada tramo evita discusiones con el administrador de fincas y con el seguro.
- Hasta el contador: la red, la acometida y los contadores son del Canal de Isabel II. Su Reglamento reserva las llaves anteriores al contador a sus agentes, salvo emergencia.
- Desde la llave posterior al contador: ahí terminan las instalaciones del Canal y empieza lo del abonado.
- Montantes por zonas comunes: el Código Civil considera comunes las conducciones de agua hasta la entrada a cada piso. Con batería de contadores, el Código Técnico los trata como instalación general a efectos de conservación.
- Dentro de tu piso: la derivación particular es tuya, y la Ley de Propiedad Horizontal te obliga a mantenerla en buen estado.
Cuando la comunidad renueva, la HS 4 marca el resultado. Los montantes van en huecos registrables, con válvula de retención, llave de corte y vaciado en la base, y purga arriba. Los contadores divisionarios se colocan en zonas comunes de libre acceso, con llave de corte antes, válvula de retención después y preinstalación para lectura a distancia. Como los contadores son del Canal, el cambio de batería se coordina con él.
Más contexto sobre la red del Canal en la guía de fontanería en Madrid.
Dónde se concentran el plomo y el galvanizado en Madrid

El Ayuntamiento publica el año medio de construcción de los inmuebles residenciales. Para toda la ciudad es 1973, con grandes diferencias:
- Centro, 1926, con Sol en 1919 y Cortes en 1923.
- Salamanca, 1953, con Goya en 1944.
- Chamberí, 1956, y Retiro, 1964.
- En el otro extremo, Villa de Vallecas, 1990, y Vicálvaro, 1998.
Un año medio no dice qué tubería tiene cada portal, porque muchos edificios ya se han rehabilitado. Sí indica dónde abunda la instalación original: en las fincas de Madrid Centro aparecen a menudo montantes de galvanizado y restos de plomo.
La antigüedad también trae obligaciones. Los edificios de vivienda colectiva con más de 50 años pasan la IEE y la renuevan como mínimo cada 10 años, y las deficiencias que recoja se tienen que corregir. Un caso típico: montante de galvanizado en el patio de luces, una fuga cada invierno en una derivación distinta y un administrador que acaba pidiendo renovarlo entero.
Permisos, obra y cómo cerramos el presupuesto
La Ordenanza 6/2022 de Licencias y Declaraciones Responsables Urbanísticas de Madrid se publicó en el BOCM. Según su artículo 6, no requiere licencia ni declaración responsable renovar instalaciones que ocupan la misma posición, con dimensiones similares y ya legalizadas. Si la obra cambia recorridos, redistribuye o afecta a un edificio protegido, ya no encaja en esa excepción. El contenedor de escombros y la ocupación de la calle necesitan siempre sus propias autorizaciones.
El presupuesto se prepara así:
- Nos cuentas por teléfono o por el formulario el tipo de vivienda o local y qué pasa.
- En la visita vemos materiales, recorrido desde el contador y qué tramos se sustituyen sin romper.
- Recibes un presupuesto por partidas: tubería, llaves, albañilería y prueba de presión.
- Si al abrir aparece algo que no se veía, te lo explicamos y decides antes de seguir.
Si solo tienes una avería puntual, como un latiguillo o una llave que no cierra, lo tienes en reparaciones de fontanería. Si la renovación va con la obra del baño, empieza por reformas de baños.

























