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En Madrid, la instalación del Canal de Isabel II termina en la llave de paso situada tras el contador. Desde ahí, las conducciones son de la comunidad hasta la entrada de tu piso, y tuyas dentro de él. Los edificios de viviendas con más de 50 años pasan el IEE, que revisa sus redes comunes de agua y saneamiento.
Dónde termina la instalación del Canal de Isabel II
El Reglamento del Canal (Decreto 2922/1975) divide el suministro en piezas con dueño claro. La acometida tiene dos ramales (art. 13). El primero une la red de la calle con la primera llave de paso de la acera; el segundo llega hasta otra llave dentro de la finca, justo antes del contador.
Después viene el conjunto de medida: contador, válvula de retención, grifo de comprobación y una tercera llave de paso. Sobre esa última llave, el artículo 35 es tajante: es «el punto en que se realiza el suministro, y en el que se terminan las instalaciones propiedad del Canal».
- La red de la calle y las acometidas son del Canal (art. 14), y solo su personal puede actuar sobre ellas (art. 15).
- Los contadores también son del Canal (art. 42).
- Las llaves anteriores al contador solo las manipula el vecino en una emergencia, y debe avisar enseguida (art. 43).
En la práctica, una fuga en la acera o antes del contador se comunica al teléfono de averías del Canal, el 900 365 365, operativo las 24 horas.
Del contador a tu grifo: qué paga la comunidad y qué pagas tú

Pasado el contador, el reparto lo marca el Código Civil. Su artículo 396 considera elementos comunes las conducciones de suministro de agua y de desagüe «hasta la entrada al espacio privativo». Así que el montante que sube por la escalera y la bajante que recoge los desagües de todas las plantas son de la comunidad.
Dentro de tu vivienda, cada tubo es responsabilidad tuya. La Ley de Propiedad Horizontal obliga a mantener en buen estado las instalaciones privativas y a resarcir los daños que cause su descuido (art. 9.1 b). Si una junta de tu baño moja el techo del vecino, pagas tú o tu seguro.
También funciona al revés. Estás obligado a dejar entrar en tu casa para reparar una conducción común, y la comunidad debe resarcirte los daños (art. 9.1 c y d).
Cómo es el agua que sale del grifo en Madrid
El Canal publica cada año las características medias del agua en su red. En el análisis de 2025, firmado el 15 de enero de 2026, la dureza total va de 10 a 47 mg/L de carbonato cálcico, cuando el valor paramétrico legal es 500. Es un agua muy blanda.
Para la fontanería eso tiene consecuencias concretas. La cal se deposita poco en termos, resistencias y cartuchos, así que un grifo que pierde caudal suele deberse a partículas en el filtro del aireador o a un cartucho gastado. En la misma red, el plomo queda por debajo de 2,5 µg/L; otra cosa es lo que añadan las tuberías antiguas del edificio.
Por eso, en la red del Canal, un descalcificador no suele hacer falta. Ese dato no vale para municipios abastecidos por otros gestores.
Edificios antiguos y tuberías de plomo

Según el panel de indicadores del Ayuntamiento, el año medio de construcción de los inmuebles residenciales de la ciudad es 1973. Por distritos, Centro se queda en 1926, Salamanca en 1953, Chamberí en 1956 y Retiro en 1964. En el otro extremo están Villa de Vallecas (1990) y Vicálvaro (1998).
Madrid Salud recuerda que el plomo fue un «material muy utilizado en las edificaciones construidas con anterioridad a 1980». El Real Decreto 3/2023 prohíbe instalarlo y fija dos obligaciones:
- En pisos en alquiler, edificios públicos o comerciales, sus titulares deben sustituir las tuberías con plomo antes del 2 de enero de 2030, cuando sea técnica y económicamente factible.
- En cualquier instalación, se sustituyen siempre que haya obras de reparación o reconstrucción.
A partir del 2 de enero de 2035, el límite de plomo en el agua de consumo baja a 5 µg/L. Si vives en un piso de Chamberí o del centro sin reformar, conviene saber de qué material es tu ramal antes de que surja una avería. La renovación de tuberías de plomo o galvanizado es el momento de resolverlo.
El IEE: la inspección que también mira las tuberías comunes
El Informe de Evaluación de los Edificios es obligatorio en la Comunidad de Madrid para los edificios de vivienda colectiva con más de 50 años (Decreto 103/2016, art. 2). Incluye una inspección visual de estructura, fachada, cubierta y «las redes comunes de saneamiento y abastecimiento» (art. 4.2).
Para la calefacción y el agua caliente con revisión propia, el técnico comprueba que esas revisiones están en vigor. El informe se renueva con una periodicidad mínima de 10 años (art. 5.1). La página municipal indica que, en la ciudad, se presenta en un máximo de cinco años desde que el edificio cumple los 50.
Lo importante para los vecinos: los propietarios deben hacer las obras que corrijan las deficiencias del informe (art. 3.3), y no cumplir se considera infracción urbanística. Si el IEE señala una bajante agrietada o un montante corroído, esa obra ya no es opcional. Además, el Plan Rehabilita 2026 del Ayuntamiento exige tener el IEE registrado antes de pedir la ayuda.
Calefacción central: qué es de la sala de calderas y qué de tu piso
En un edificio con calefacción central, el calor sale de una sala de calderas común. Esa parte la mantiene una empresa mantenedora habilitada, como exige el RITE (art. 26.1). Si la potencia supera los 70 kW, la tabla de mantenimiento preventivo del RITE marca revisiones mensuales, y la inspección de eficiencia energética se hace cada cuatro años.
En tu vivienda quedan los radiadores, las válvulas termostáticas, los detentores y los repartidores de costes. Antes de purgar un radiador o cerrar un detentor en un sistema central, avisa al conserje o a la mantenedora: la presión del circuito se controla en la sala de calderas, no en tu piso. Tienes más detalle en la guía de calefacción y calderas.
El alcantarillado de la calle también lo lleva el Canal
Desde 2005, el Canal tiene encomendada la gestión y el mantenimiento de toda la red de alcantarillado municipal de Madrid, cuyo titular es el Ayuntamiento.
Si el agua sucia sale por un pozo o una rejilla de la vía pública, el aviso va al Canal. Si rebosa la arqueta del patio o el colector del edificio, es asunto de la comunidad y de un pocero con camión cuba.
Preguntas frecuentes
¿Quién arregla una fuga antes del contador en Madrid?
El Canal de Isabel II. La red, las acometidas y el contador son de su propiedad, y su instalación termina en la llave de paso situada después del contador. Una pérdida en la acera, en la acometida o en el propio aparato de medida se comunica al 900 365 365, que atiende averías las 24 horas. Un fontanero particular no debe intervenir en ese tramo.
¿Puedo cerrar la llave de paso que hay antes del contador?
Solo en caso de emergencia, por ejemplo si una rotura inunda el cuarto de contadores y no hay otra forma de cortar el agua. El artículo 43 del Reglamento del Canal permite al usuario manipularla en ese supuesto, pero obliga a dar cuenta inmediata al Canal. Para cortar el agua de tu piso usa siempre la llave de paso interior de tu vivienda.
¿La bajante del edificio es de la comunidad?
Sí. El artículo 396 del Código Civil considera elementos comunes las conducciones de desagüe hasta la entrada al espacio privativo, y la bajante recoge el agua de varias viviendas. Su desatasco o sustitución lo paga la comunidad. El tramo que une tu inodoro o tu fregadero con la bajante, dentro de tu piso, es privativo y te corresponde a ti.
¿Estoy obligado a cambiar las tuberías de plomo de mi piso?
Depende. Si alquilas la vivienda, el Real Decreto 3/2023 obliga a sustituirlas antes del 2 de enero de 2030 cuando sea técnica y económicamente factible. Si es tu vivienda habitual en propiedad, la obligación aparece cuando haces obras de reparación o reconstrucción en esa instalación. En cualquier caso, instalar plomo nuevo está prohibido.



















