Por qué la caldera nueva tiene que ser de condensación

No lo dice una ordenanza de Madrid, sino el Reglamento (UE) 813/2013 de diseño ecológico, al que remite el RITE. Desde el 26 de septiembre de 2015, las calderas de combustible de hasta 70 kW deben alcanzar una eficiencia energética estacional de al menos el 86 %. Solo las de condensación llegan a esa cifra.
Hay una excepción: las calderas de tipo B1 de hasta 10 kW y las combinadas B1 de hasta 30 kW pueden quedarse en el 75 %. El reglamento las define como aparatos con cortatiro, conectados a una salida de humos de tiro natural, que toman el aire de combustión de la estancia.
Una caldera de condensación aprovecha el calor del vapor de agua de los humos, que en una convencional se pierde por la chimenea. A cambio, genera agua ácida que hay que llevar a un desagüe, y rinde mejor cuanto más fría vuelve el agua de los radiadores.
La salida de humos: cubierta, fachada o patio
El RITE (IT 1.3.4.1.3.1) marca el orden de preferencia cuando se cambia un generador en un edificio existente:
- Si ya hay un conducto de evacuación a cubierta adecuado para la caldera nueva, se usa ese.
- Si no lo hay, o no sirve, la regla general es llevar los humos a la cubierta con un conducto nuevo.
- Como excepción, con gas se admite la salida por fachada o patio de ventilación para aparatos estancos de hasta 70 kW. Vale en viviendas unifamiliares y, en edificios existentes, cuando se instalan calderas individuales con emisiones de NOx de clase 5.
En un piso sin conducto a cubierta, la salida por fachada de una caldera estanca de condensación suele ser la vía. El RITE fija además distancias mínimas del tubo a ventanas y rejillas, que se miden en la visita.
La fachada es un elemento común del edificio. Antes de abrir un paso nuevo, consulta al administrador de fincas si la comunidad tiene algún acuerdo sobre salidas de humos.
Qué potencia necesitas: el agua caliente manda

En un piso con caldera mixta, la calefacción rara vez pide toda la potencia; el agua caliente de la ducha, sí. Por eso las gamas habituales se mueven en tramos de 24-25 kW, 28-30 kW y 33-35 kW.
El agua fría que llega a tu casa cambia mucho con la estación. El Canal de Isabel II publica que en 2025 la temperatura media del agua en su red fue de 8,9 °C en enero y de 19,0 °C en agosto. Con un cálculo teórico, sin pérdidas, para salir a 40 °C:
- Una caldera de 24 kW da unos 11 litros por minuto en enero y unos 16 en agosto.
- Una de 28 kW sube a unos 13 litros por minuto en enero.
- Una de 35 kW ronda los 16 litros por minuto en enero.
Un rociador grande o dos grifos abiertos a la vez agotan enseguida una caldera pequeña. Sobredimensionar tampoco es bueno: una caldera demasiado grande para la calefacción arranca y para continuamente.
Lo que se revisa además de la caldera
Una caldera nueva conectada a un circuito sucio dura menos. Antes de montarla conviene revisar varias cosas:
- Limpieza del circuito: los lodos de la caldera vieja van directos al intercambiador de la nueva. Se lava el circuito y se valora poner un filtro magnético en el retorno.
- Desagüe de condensados: con sifón y pendiente hacia un bajante o el desagüe del fregadero, nunca suelto por la fachada.
- Radiadores: la condensación rinde más con temperaturas de retorno bajas, así que conviene comprobar que los radiadores dan el calor suficiente sin llevar el agua al máximo.
- Termostato: un termostato modulante saca más partido a la caldera que uno de encendido y apagado.
Si la casa se va a reformar a fondo, es buen momento para plantear emisores de baja temperatura como el suelo radiante. Y si la caldera va en la cocina, coordínalo con la reforma de cocina para no rehacer tomas.
Trámites: quién firma y qué documentos recibes

El Real Decreto 919/2006 (art. 8.1) establece que las instalaciones de gas las ejecutan empresas instaladoras de gas habilitadas. Conectar, desconectar o mover una caldera toca esa instalación, así que esa parte la hace y la certifica una empresa habilitada para gas. Si tu caso lo necesita, te lo decimos por teléfono antes de ir.
Al terminar, deberías recibir el certificado de la instalación de gas y la documentación del fabricante del aparato. Guárdalo: sirve para la inspección periódica del gas y puede hacerte falta si pides una ayuda.
Desde el primer día, la caldera nueva entra en el calendario de mantenimiento del RITE: revisión cada 2 años en calderas murales de gas de hasta 70 kW en viviendas, hecha por empresa mantenedora habilitada. Las averías posteriores las tratamos en reparación de calderas.
Ayudas para cambiar la caldera en Madrid en 2026
El estado de las ayudas a fecha de septiembre de 2026 es este:
- Cambia 360, línea de calderas e instalaciones térmicas (Ayuntamiento de Madrid). Abierta del 20 de abril al 13 de noviembre de 2026, con hasta 2,7 millones de euros. Financia la sustitución de calderas contaminantes por sistemas de climatización híbridos y renovables. Las comunidades de propietarios pueden recibir hasta 5.000 euros por vivienda. Qué tipo de caldera exacta es sustituible lo fijan las bases, que conviene leer antes de decidir.
- Plan Rehabilita 2026 (Ayuntamiento de Madrid). Abierto hasta el 30 de septiembre de 2026, con una línea de eficiencia energética. Exige edificio anterior a 1998, al menos un 70 % residencial y el Informe de Evaluación del Edificio registrado.
- Plan Renove de Calderas de la Comunidad de Madrid. Cerrado: su última edición terminó el 31 de marzo de 2023 con los fondos agotados. Si un anuncio todavía lo ofrece, está desactualizado.
La solicitud la presenta el propietario o la comunidad. Nosotros no tramitamos ayudas, pero sí te damos el presupuesto desglosado que suelen pedir.
Precio de mercado y cómo cerramos el presupuesto
Las referencias de la tabla son de terceros y orientativas. Según Habitissimo (2025), cambiar una caldera de gas cuesta unos 1.800 € de media, y una de condensación puede llegar a 3.500 €. Lo que más mueve el precio es la potencia, tener que hacer una salida de humos nueva, el desagüe de condensados y la limpieza del circuito.
Así lo cerramos:
- Nos envías por el formulario las fotos de la placa, de la salida de humos y del hueco.
- Te damos una horquilla y, si hace falta, vamos a medir antes de dar el precio final.
- El presupuesto se cierra por escrito antes de empezar, con cada partida separada: caldera, mano de obra, humos, condensados y gas.
Si en tu casa no hay gas y solo necesitas agua caliente, compara con un termo eléctrico.

























